Archivo | mayo, 2017

No enseñes a leer con el deletreo

26 May

Te invito a pensar en el sentido de las palabras, en su magia que se aprende a través de los códigos que la humanidad descubrió hace milenios. Pensemos por ejemplo en los egipcios. Ninguno de ellos leía decodificando signos, sino de manera global. Cuando decimos ma, me, mi, mo, mu, no hay sentido ni razón en lo que aprendemos. Este método  silábico irrumpió en las escuelas hace dos siglos y aún hoy escuchamos niños repitiendo planas sin significado.

Sabemos que muchos niños pueden leer las oraciones del libro de texto, ese instrumento sagrado educativo que repite fórmulas absurdas. Gue-gui, pra-pre-pri, na-ne-ni. La nena prepara un guisado… Muchos de estos niños serán analfabetos funcionales, es decir expertos en descodificar y en responder exámenes de lenguaje. Si son muy inteligentes aprenderán las fórmulas para obtener buenas notas, pero en la vida, no podrán descubrir la utilidad ni la belleza de un libro leído por placer enamorado.

El mejor método, si hay alguno, es la paciencia y muchas historias de sueños y aventuras, de temores y esperanzas, que abrirán posibilidades. A partir de los textos favoritos se abre la descodificación por sílabas, no a la inversa.

El método global, sin embargo, tampoco engancha a nadie con frases relamidas. Solo la lectura auténtica nos ayudará a aprender y a enseñar.